sábado, 7 de abril de 2012

¿Qué es el Arteterapia?

El Arteterapia es una disciplina que usa las diferentes manifestaciones artísticas como un medio terapéutico que fortalece e incita al desarrollo personal y social, el auto-estudio, el auto-conocimiento a través de la creatividad. Toda la información proveniente del inconsciente como son los pensamientos, los instintos, los sentimientos difícilmente pueden ser transmitidos a través del lenguaje formal, de las palabras; en este sentido, es de vital importancia el trabajo con la arteterapia donde aquellos conflictos o realidades a tratar se pueden proyectar de una forma artística.
El origen de las prácticas arteterapéuticas o de psicoterapia de arte tienen su base en el desarrollo de las teorías junguianas en los albores del siglo XIX y está en estrecha relación con el papel que desempeñó el arte en la época de la posguerra europea. La Psicoterapia corporal y de arte y la Psicoterapia analítica de Carl G. Jung abocada al lenguaje simbólico del inconsciente se vale de la capacidad innata de cada individuo de crear imágenes, símbolos o metáforas integradoras de todo el potencial mental, espiritual, físico y emocional que alberga para desarrollar el ser humano integrado, capaz de descrifrar las claves simbólicas del subconsciente.
En este sentido y desde finales del siglo XIX el arteterapia fue aplicado a pacientes con discapacidad mental siendo de gran importancia los estudios del psiquiatra vienés Hans Prinzhorn quien, convencido del potencial de autosanación de las motivaciones y prácticas creativas, trabajó activamente en la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Heidelberg donde su colaboración fue fundamental para la validación de esta práctica en otros países europeos.
A través de la experiencia, los psicoterapeutas de arte han desarrollado su metodología hacia dos vertientes: la primera con base a la plástica como herramienta fundamental dentro del tratamiento a pacientes y, la segunda, enfocada hacia lo artístico en general en complementación a las sesiones de terapia en despacho. En cualquiera de los casos, los beneficios obtenidos han sido más que óptimos: la manifestación, aceptación y desarrollo de pensamientos y sentimientos, resolución de conflictos, auto-sanación emocional, caminos de crecimiento, etc.; pudiendo ser aplicada como rehabilitación y tratamiento en la intervención psicológica en el desarrollo y la educación, enfermedades prolongadas o terminales, víctimas de violencia física, psíquica y/o sexual, refugiados, reclusos y personas con problemas de adaptación social, alteraciones psíquicas tales como psicopatologías, síndrome de Down, autismo, Alhzeimer, trastornos de alimentación, imagen corporal. Asimismo, es favorable el tratamiento para tratar adicciones, estados de ansiedad o depresivos e, incluso, para aquellas personas que quieran profundizar en el conocimiento de sí mismos y deseen mejorar su calidad de vida. Debemos mirar pues a nuestro interior, tratar de conciliar esa brecha que culturalmente se ha impuesto entre nuestro cuerpo y nuestra mente y reconociliarnos con nosotros mismos, entrar en contacto con nuestras emociones y transmitirlas a través de cualquier conducto de arte que nos guíe hacia un estado de bienestar.